De Puerto Varas al fin del mundo
El viaje en autocaravana de David e Isabel, de 3.000 millas de longitud, a través de Chile y Argentina, un sueño que tardaron más de seis años en hacerse realidad.
Algunos viajes se planean con unos meses de antelación. Otros permanecen en tu cabeza durante años. David, Este viaje llevaba gestándose más de seis años: un recorrido largamente imaginado a través de la Patagonia, por carreteras legendarias, cruzando islas y fronteras, hasta llegar al punto más austral al que se puede acceder en coche.
Cuando finalmente llegó el momento, él y Isabel Estaban listos. Su aventura los llevaría desde Puerto Varas hasta Ushuaia, recorriendo aproximadamente 3000 millas a través de Chile y Argentina en 21 días en autocaravana. Lo que vivieron en el camino fue mucho más que un simple viaje por carretera: fue una experiencia única en la vida.
Donde el sueño se hace realidad
Tras volar de Santiago a Puerto Montt y un corto trayecto en coche hasta Puerto Varas, David e Isabel pasaron su primera tarde disfrutando de la tranquila atmósfera de este pueblo a orillas del lago. Sentados a orillas del lago Llanquihue, con el volcán Osorno elevándose majestuosamente en la distancia, les pareció el lugar perfecto para comenzar una aventura tan ambiciosa. La recogida de la autocaravana a la mañana siguiente marcaría el inicio oficial: años de planificación a punto de convertirse en kilómetros sobre el asfalto.
Recogida de autocaravanas y pingüinos en Puñihuil
Con las llaves en mano, emprendieron el camino hacia el sur, rumbo a la isla de Chiloé, llegando justo a tiempo para tomar el ferry, algo habitual en la Patagonia, donde la puntualidad y la flexibilidad son parte esencial de la experiencia. Un momento culminante fue la visita a la pequeña comunidad costera de Puñihuil, donde realizaron una excursión en barco para observar pingüinos de Humboldt en su hábitat natural. Conducir directamente sobre la playa después les pareció surrealista. Esa noche, acamparon al aire libre cerca de un acantilado en las afueras de Ancud, y se durmieron arrullados por el sonido del Pacífico.
Transbordadores, caminos de grava y la costa abierta.
El viaje continuó con más transbordadores y recorridos panorámicos a través de fiordos y colinas boscosas. Tras salir de Chiloé, se dirigieron hacia Hornopirén, donde otro transbordador les esperaba a la mañana siguiente. Aparcaron la autocaravana justo en la playa, a pocos minutos de la terminal, encontrando un lugar tranquilo gracias a la ayuda de iOverlander, uno de los muchos ejemplos de cómo el conocimiento compartido entre viajeros hace posibles rutas remotas como esta.
El largo ferry en la Carretera Austral
El famoso "gran ferry" fue una de las experiencias más singulares del viaje: una travesía bimodal que consistía en abordar un ferry, desembarcar a mitad de camino para recorrer un corto tramo de camino de grava a través de una península y luego abordar un segundo ferry para continuar hacia el sur. La lluvia dominaba el paisaje, ocultando las montañas que David sabía que estaban allí, justo fuera de su alcance visual. A veces decepcionante, pero también un recordatorio de la imprevisibilidad de la Patagonia y de la importancia de la paciencia. Al final del segundo día, llegaron a la zona cercana a Queulat, con la esperanza de encontrar cielos más despejados. Más información sobre estos transbordadores aquí.
El glaciar colgante: su primer glaciar.
La lluvia cesó poco a poco, dando paso a uno de los días más memorables de todo el viaje. El Parque Nacional Queulat alberga un impresionante glaciar colgante, y para David e Isabel era el primer glaciar que veían. A pesar de la lluvia persistente, cruzaron el lago en una pequeña lancha neumática para acercarse, y valió la pena. Estar al pie del glaciar, contemplando el hielo suspendido sobre el valle, hizo que cada kilómetro recorrido bajo la lluvia mereciera la pena. Esa misma tarde, llegaron a Coyhaique, la principal ciudad de la Patagonia chilena.
Las cuevas de mármol
Desde Coyhaique, el camino conducía al sur hacia Puerto Río Tranquilo y una de las maravillas naturales más emblemáticas de la Patagonia: las Cuevas de Mármol. Un corto paseo en bote reveló suaves formaciones de mármol esculpidas por el agua durante miles de años; los colores, los reflejos y el silencio creaban una atmósfera casi irreal. Para no desperdiciar la luz del día, continuaron hasta el pequeño pueblo de Puerto Bertrand y acamparon cerca de un tranquilo parque ribereño.
Completando la Carretera Austral
Cerca de Chile Chico, David e Isabel se dieron cuenta de que habían completado oficialmente la Carretera Austral. Esta legendaria carretera tiene la particularidad de superar las expectativas: justo cuando crees haber visto la vista más hermosa, la siguiente curva te sorprende con algo aún más impresionante. Las fotos ayudan, pero nunca logran capturar la magnitud de la obra.
Parques nacionales y la frontera
El día comenzó con breves caminatas en el Parque Patagonia y el Parque Jeinimeni, ambos con amplios paisajes y lagos de un brillante color turquesa. Con buen tiempo, cruzaron la frontera hacia Argentina justo antes del cierre y acamparon cerca del pueblo de Los Antiguos, rodeados de árboles y aguas tranquilas.
Caminos desérticos de gran altitud hacia El Chaltén
Tras un largo día de viaje en coche por el desierto alto argentino, inmenso, desolado e inesperadamente hermoso, llegaron a El Chaltén, conocido como la capital del senderismo en Argentina. El cambio fue impactante: apenas unas horas antes habían estado en un terreno desértico, y ahora se encontraban rodeados de glaciares y majestuosas cumbres.
Glaciar Viedma y cultura del senderismo
Otro día inolvidable los acercó aún más al hielo. Un paseo en barco al glaciar Viedma les permitió contemplar de cerca enormes formaciones de hielo, e incluso disfrutar de bebidas frías con hielo recién extraído del glaciar. El Chaltén rebosaba de energía, repleto de excursionistas de todo el mundo que habían viajado largas distancias solo para estar allí.
El glaciar Perito Moreno
Tras unas horas de viaje, llegaron a El Calafate, donde reabastecieron provisiones y exploraron el pueblo antes de visitar el famoso glaciar Perito Moreno. A diferencia de muchos glaciares, este permite a los visitantes acercarse de forma extraordinaria: observar cómo enormes trozos de hielo se estrellaban contra el agua fue una experiencia impactante e impresionante. Esa misma noche, disfrutaron de un paseo a caballo, una cena tradicional y un espectáculo de gauchos, un contrapunto cultural perfecto a los paisajes agrestes.
Torres del Paine y rumbo al sur
Retomaron los días de viaje al cruzar de nuevo a Chile y detenerse en el Parque Nacional Torres del Paine. Los picos nevados y la luz espectacular creaban escenas de postal. Las paradas para repostar se volvieron estratégicas: incluso con combustible restante, llenaban el depósito siempre que era posible, una práctica inteligente en regiones tan remotas.
El final del camino: misión cumplida.
Por fin llegaron a Ushuaia. Desde Puerto Varas hasta el fin del mundo, David e Isabel habían recorrido aproximadamente 4800 kilómetros, cruzando fronteras, superando diferentes condiciones climáticas, paisajes y expectativas. El sueño que había rondado la cabeza de David durante seis años se había convertido en realidad.
Tres días en Ushuaia: el final perfecto
Ushuaia cumplió con todas sus expectativas, e incluso las superó:
También condujeron hasta Bahía Lapataia, el extremo más meridional de la Carretera Panamericana. Tras pasar unos días en la ciudad, el viaje llegó a su fin mientras se dirigían hacia Punta Arenas y, finalmente, volaron de regreso a casa.
Por qué viajar por la Patagonia en autocaravana marcó la diferencia
Para David e Isabel, viajar en autocaravana fue la clave que hizo posible todo el viaje:
Esto no fue solo un viaje por carretera. Fue la realización de un sueño largamente acariciado.
El viaje en imágenes
¿Te sientes inspirado para planificar tu propio viaje?
Historias como la de David e Isabel son la razón por la que amamos lo que hacemos: gente real, rutas reales, experiencias inolvidables. Somos un grupo local de campistas 4x4 con base en Puerto Varas desde 2018. Quizás sea el momento de empezar a planificar tu propio viaje al fin del mundo.